miércoles, 17 de enero de 2007

El miedo a la partida

A muchos familiares y amigos he despedido en el aeropuerto en los últimos años. Creo que desde los años noventa empezó la partida de venezolanos al extranjero, muchos de ellos hijos de inmigrantes que décadas atrás llegaron a este país.
Lo insólito ha sido ir a buscarlos también, con su frente en alto y algunos sueños desinflados. No sabría decirles qué ocurre, pero hace algún tiempito para acá, algunos se están devolviendo. Sacaba la cuenta con Valeria y me di cuenta que más o menos la mitad de los amigos que se fueron ya están de vuelta. Los mejores casos corresponden a amores no resueltos. Parece que se van y dejan cenizas o una llama prendida, y al toparse con el frío de las europeas deciden regresarse a por la sangre latina.
No parece descabellado, otros amigos que se han establecido y ya echaron raíces en el extranjero han conseguido parejas también venezolanas. ¿Será algo que tienen en el cuerpo? ¿Será cuestión de carácter?
Nosotros nos vamos emparejados. Cuando necesitemos un abrazo, estaremos uno al lado del otro para recibirlo. Es más, no creo que lleguemos al estado de "necesidad" de un abrazo. Valeria, eres la persona que mejor me entiende en el mundo, cómo no voy a cruzarlo si vienes conmigo.
En cuanto a quedarnos, ¿cómo saberlo si aún no nos hemos ido? Parece que todo es transitorio, y tarde o temprano las aves volverán a su sitio de partida.
(cada quién sabrá luego por qué ha decidido pasear por el globo)

3 comentarios:

Angela dijo...

Ejele... leo su post y verga tomar esas deciciones es duro para cualquiera, pero son oportunidades que no se pueden desperdiciar, yo a veces pienso es esas cosas, tomar la decisión de aventurarse y conocer otras culturas, se ve y suena interesante, pero siempre esta el lado miedoso, que no me deja, jajajaja,pero bueno les deseo todo lo mejor y ya veran que ese camino que les toca recorrer vendra llenos de muchas cosas buenas que los ayudaran superar aquellas que no sean tan buenas...
Saludos.

Anónimo dijo...

a todos nos toca en alguin momento en la vida

Unknown dijo...

Mucha suerte, qué miedo... y es un país tan ajeno para nosotros...

¿Por cuànto tiempo vas a la tierra de los volcanes?

Un abrazo, me encantó tu blog.

Yo estoy en el mismo proceso, así que seré tu fiel lectora para tomar fuerzas.

Monique